sábado, 4 de septiembre de 2010

No quiero vivir en un mundo donde el estrés y la presión es lo único que somos capaces de sentir. No quiero vivir en un mundo donde las segunda oportunidades, nos perjudican aún más. Ni mucho menos quiero vivir rodeada de autómatas. No, no quiero. No quiero sólo existir con un supuesto plan de "vida" que seguir. No quiero seguir construyendo el sueño de una generación pasada. Tampoco quiero fracasar, pero no me interesa el éxito. No quiero ser un ente, pero un ente es lo que soy. Y hoy, un gusto salado me recuerda lo inútil que suelo ser, y que hace tan solo una semana aprendí a llorar... ni para eso servía.

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