viernes, 23 de julio de 2010

Yo tambien se olvidar



Coronas se forman en el suelo
Un goteo de diluvio
que ha decidido parar el tiempo.
El alma se purifica
con pasos que dicen adiós,
se dibuja una sonrisa.
El olvido me encontró,
me hizo un gran favor.
El olvido em encontró,
y la agonía retrocedió.
El candado negaba el vacio
que escondía la puerta.
Y yo creyendo que ese vacio
podría completarme.
Pero al razón me buscó,
y por un instante la dejé encontrarme.
La razón me buscó
y luego de un instante
logré que vuelva por donde vino,
no sin antes yo haber obtenido
una dosis de olvido.

Agus Caradaghian

miércoles, 14 de julio de 2010

Mojada

En el agua salpicada
se distinguen las más tristes lagrimas.
Con el agua salpicada
insuniué tu nombre.
Y yo con el agua empapada y
con la locura vaporizada
herví en ironía.
Y yo en agua sumergida
dentro de un vaso me ahogaba.
Porque un rostro me marcó
sin dejar ratros de su adiós.
Porque tu risa la mía soltó
y a mí no regresó.
Porque una mirada me atrapo
y verme no pude más.
Con puertas y ventanas abiertas,
un encierro voluntario.
Un aislamiento opcional
que dio positivo.
Una risa sin final,
que burbujas soltaba.
Pues en el agua sumergida
dentro de un vaso yo me ahogaba.

Agus Caradaghian 

Sublime

Soy un ser sublime, que subliminales mensajes lleva. Soy un ser excepcional, mas no soy la excepción. Un ser irritante soy, pero por más que decida parar, siempre me piden más. De ilusionistas me enamoro y de sus rechazos aun más. Lo imposible quiero lograr, sólo porque es imposible. La luz quise tocar, pero mamá me enseñó que los dedos en el enchufe no van. La soga es el ritual, pero la bufanda le ganó. De un poema salieron 3, 2 y 2 son 4, 4 y dos son 6. Juvenil, más bien infantil, mejor un pelo en el culo propiamente dicho. Tantas cosas soy, y muchas otras quise ser que mis propias expectativas no pude enriquecer. Tal y como Pat dice: hell is for children. El infierno me espera, asique años luz voy a correr. Por más que con 30 lustros cargue, una niña bien curtida seré. Una mano del tobillo me agarro, y uno de sus dedos me habló: "A las palabras no se las lleva el viento, sino las pelotudeces que haces". La elegancia de mi escritura fue corrompida por un idiota nerviosismo. Pero, ¿a quien le importa? sigo siendo un ser sublime y de lo más excepcional, mas al excepción nunca suelo ser.

lunes, 12 de julio de 2010

Un divague más

El llanto de un violín, siempre apropiado para anunciar el adiós.
La ausencia siempre presente, mientras la presencia ilumina con su ausencia.
Los pasos de un piano, acompañando las quebraduras de algún corazón roto.
El ego azotado contra un subsuelo, y su alter ego pretende hundirlo aún más.
Para alguien que poco pide, la injusticia le es fiel.
En su propia vida, un papel secundario.
El abondono: la solución, la culpa: la salvación.